Fuerza G: La cara detrás del deporte del motor

Muchos dudan de que las carreras de coches como la Fórmula 1 sean verdaderos deportes porque realmente lo único que hacen es exigirle al motor. Esto es una idea errónea, porque además de ser un deporte muy estratégico, los pilotos sufren fuerzas que una persona común y corriente no soportaría.

La Fuerza G

De manera simplificada, la gravedad es una aceleración constante que sentimos todos en el planeta, es lo que nos hace pesar lo que pesamos. Si esta aumenta, pesaremos más y si disminuye, pesaremos menos. La aceleración aumenta cuando los cambios de velocidad son bruscos y disminuye cuando son paulatinos. La fuerza G es una relación entre la gravedad y la aceleración que se está sintiendo en el momento. Por convención, todo en el planeta estamos sintiendo 1G, pero al momento de tener un cambio en la velocidad tendremos más.

Si una persona pesa 70 kg normalmente y se somete a 2G, en realidad en ese momento pesará 140 kg. Aunque no parece mucho, una persona poco ejercitada y en malas condiciones de salud, puede llegar a sufrir pérdida de conciencia si se somete durante un tiempo prolongado.

fuerza g

Deporte del automóvil

En la fórmula 1 las aceleraciones máximas promedian 6.5 G en los momentos más críticos de la carrera. Esto quiere decir que si Hamilton pesa 68 kg con 1 G, cuando sean 6.5 G pesará 442 kg. El cuerpo tiene que estar preparado para soportar todo este peso y poder tomar decisiones rápidas bajo toda la presión. No es un deporte sencillo, los pilotos llegan a bajar hasta 4 kg por carrera por el gran desgaste físico que sufren. Muchas veces estas fuerzas se sienten por segundos o fracciones de ellos, si el tiempo es prolongado podrían ocurrir lesiones graves. Aunque realmente las fuerzas más altas las sienten durante accidentes.

En el siguiente video puedes ver la pruebas que se realizaron a pilotos de aviones de combate, ya que un avión en 90 grados puede crear una aceleración de más de 6G. La fuerza de aceleración es lo suficientemente fuerte como para forzar que la sangre baje por las piernas, lo que dificulta o casi imposibilita el flujo de regreso al corazón para la recirculación, el cerebro se “apagara” y se perderá la conciencia.

Edgar Palacio
Escritor,
amante de la velocidad.