Odómetro alterado

¡no dejes que te engañen!

Edgar Palacio
Escritor,
amante de la velocidad.

A la hora de comprar un auto usado, el factor más importante para decidir por uno es el kilometraje, no hay duda alguna. Este nos indicará el costo de los mantenimientos próximos más cercanos, si es que se sigue al pie de la letra. Lamentablemente, los vendedores de coches han puesto en práctica una estafa que es la reducción de kilómetros en el odómetro.

Las personas que se dedican a la compraventa de coches, con frecuencia alteran la cuenta, reduciendo la cantidad de kilómetros recorridos para que el coche tenga un mayor valor monetario. Con la aparición de los contadores digitales, salieron las promesas por parte de los fabricantes que estos serían inalterables, lo cual fue falso. Esto realmente fue un avance, a pesar de que sigue siendo sencillo alterar el kilometraje, ahora es imposible hacerlo sin dejar rastro. Una encuesta arrojó que el 30% de los coches vendidos de segunda mano presentan una alteración de este tipo.

¿Cómo revisar si el odómetro está alterado?

Odómetro mecánico

odómetro

Odómetro digital

Los mecánicos suelen ser más sencillos, pues al ser alterados, también comienzan a fallar. Todos los números deben estar perfectamente alineados, totalmente legibles y no debe existir ningún salto de números al movimiento. 

Cualquiera de estas señales puede ser un signo de manipulación y fraude con el kilometraje.

Para los digitales, es necesario un equipo de diagnosis para tener acceso a diferentes centralitas del vehículo y así obtener los datos almacenados. En la mayoría de los coches diésel, el kilometraje se almacena en el módulo de mando donde realizó la última regeneración del filtro antipartículas. Cada fabricante tiene conocimiento de dónde se almacena este tipo de datos, por eso la mejor recomendación siempre será ir al servicio oficial. Además de que ellos tienen elementos más precisos para sus propios modelos. Igualmente, al haber alteraciones en el kilometraje, comenzará a haber fallas de comunicación entre los mandos.

Cualquiera de estas señales puede ser un signo de manipulación y fraude con el kilometraje.

Lamentablemente, la tecnología avanza igual de rápido para las personas que lucran de manera negativa y es una realidad que existen aparatos capaces de alterar el odómetro casi sin dejar rastro. Para la fortuna de los compradores, estos aparatos normalmente suelen ser mucho más caros que los cotidianos.

Existen otras maneras

El odómetro no es la única manera de medir la edad de un coche. El desgaste de los asientos y las vestiduras nos pueden dar grandes pistas sobre la edad del coche. Un gran consejo es comparar la manera en la que regresa el cinturón del conductor con los cinturones traseros; normalmente el del piloto será más usado, por lo que no regresará con la misma fuerza que los traseros.